Señales del parto

Durante los pódromos, periodo de dos semanas antes del parto, llegan los signos que anuncian la proximidad del parto.

  1. El bebé desciende hacia la pelvis unos 10-14 días antes del parto. Esto produce un alivio de la presión en el diafragma, se respira mejor y  se digiere mejor; pero presiona la vegiga produciendo unas constantes ganas de orinar.La presión del bebé en el nervio ciático produce  dolor de espalda, calambres en las pernas. Aunque las mujeres que ya han dado a luz con anterioridad no tienen estos trastornos.
  2. Aparición de las contracciones:
    No las de Braxton Hicks, que son irregulares y no significan nada. Las contracciones de parto son regulares, se deben medir con un reloj para comprobar cada cuánto tiempo las tenemos y cuánto duran, cuando más tiempo duren las contracciones y más seguidas sean más nos acercamos al momento del parto, debemos ir al hospital con rapidez.
  3. Cambios cervicales en el cuello del útero.
    El cuello del útero se ablanda, aumenta su vascularización, se produce edema y la llamada hiperplasia (producción de glándulas cervicales). Se va produciendo el borramiento del cuello uterino, que hasta ahora tenía una textura cartilagosa, como del lóbulo de la oreja. Cuando se borra el cuello uterino comienza la dilatación.
  4. Pérdidas de sangre.
    Se denomina “señalarse” a una pérdida de sangre que ocurre al inicio del parto, éste pequeño sangrado coincide con la expulsión del tapón mucoso. No ocurre en todos los casos, es más, sólo una de cada tres mujeres se señala.
  5. La expulsión del tapón mucoso.
    Cuando el cuello del útero se ablanda y se borra se expulsa en tapón mucoso, normalmente acompañado de un poco de sangre. Normalmente el parto comienza en las próximas 24 – 48 horas.
  6. Rotura de membranas.
    Es poco frecuente que se produzca la rotura espontánea de la membrana de la bolsa de líquido amniótico o lo que popularmente se llama “romper aguas” antes de que comienzen las contracciones regulares. Si se rompe, puedes sentir un pequeño escape o un gran chorro de líquido. Si la rotura se produce en casa o antes de llegar al hopital debes valorar la cantidad de líquido que has perdido y el color, y sobre todo acudir al hospital lo antes posible. Lo normal es que el parto se inicie en las 24 horas siguientes a la rotura de la bolsa, si no fuera así habría que inducirlo por peligro de infecciones para tu bebé ahora desprotegido sin su bolsa de líquido amniótico.
  7. Dolor de espalda.
    El centro de gravedad del cuerpo de la embarazada se desplaza hacia adelante, lo que produce dolores de espalda, lumbalgia y presión sobre el nervio ciático. Esto suele ocurrir unos 14 días antes del inicio del parto. La mujer empieza a caminar más fesgarvada, como si fuera un “patito”.
  8. Síndrome del nido:
    El instinto de la mujer la hace prepararse para el parto y dejar todo listo antes de que su bebé nazca. Lo normal es que durante los últimos meses de embarazo se encuentre muy cansada, pero de repende uno o dos días antes del parto, se tiene una energía renovada y unas ganas de limpiar la casa, comprobar que ha comprado todo para su bebé. Éste es el síndrome del nido.
  9. Posible aparición de náuseas, vómitos y diarreas.
    Algunas madres tienen náuseas o vómitos y diarrea cuando el parto está a punto de comenzar, las diarreas limpian tu organismo pero puedes deshidratarte, bebe agua mientras no te lo prohíba tu médico. Acude al hospital y allí verán el estado de avance de tu parto y cómo ayudarte sin empeorar la situación con las náuseas y los vómitos.

Al final del parto, serás la mujer más feliz del mundo cuando tengas en tus brazos a tu hermoso bebé, verás que ahí te darás cuenta que todas las molestias y dolores que has sufrido valen más que la pena por tener a tu hijo/a en brazos.

Segundo Trimestre de embarazo

Esta suele ser la mejor fase del embarazo, las molestias disminuyen notablemente y además empiezas a notar cómo se mueve tu hijo dentro de tu barriguita. Lo que hasta ahora no parecía del todo real se convierte en una evidencia para todos y para tí también, vas a ser mamá y se empieza a notar.
La mayoría de las molestias del primer trimestre del embarazo desaparecen, aunque aparecen otras nuevas como el estreñimiento, la acidez del estómago, etc..
Los cambios ya se hacen visibles y la tripita se nota. Lo más probable es que ya necesites ropa premamá. Los senos empiezan a prepararse para la lactancia y crecen y los pezones se oscurecen y están más sensibles.

EL momento más emocionante está por venir cuando empiezas a notar los movimientos de tu bebé, se pueden palpar los pies, la cabez, los codos, las rodillas, etc. a través del la barriguita de la mamá.

El útero crece mucho en esta fase del embarazo, dando aparición a nuevas molestias como el esteeñimiento, la acidez de estómago y en algunas ocasiones la sensación de ahogo producida por la presión que ejerce el útero en los órganos internos de la madre. Podrían aparecer además las varices por la presión del útero en la circulación sanguínea, aunque aquí los factores genético-hereditarios juegan un papel importante.

En el sexto mes de gestación se suelen experimentar contracciones del útero, las llamadas de Braxton Hicks. El útero empieza a practicar las contracciones, pueden llegar a ser dolorosas, pero mientras sean irregulares y no se presente ninguna otra señal de parto, se trata simplemente de los ensayos del útero con contracciones de Braxton Hicks.

En tu visita mensual a tu médico te medirán el peso y la tensión arterial. Todo para ver la eolución del embarazo y para controlar que no se esté desarrollando ninguna enfrmedad del embarazo como la preeclampsia (tensión alta en los últimos meses de gestación), o la diabetes gestacional (con niveles altos de azucar en sangre).

Alrededor de la semana 15 de embarazo se realizan unos análisis (a no ser que ya se haya hecho el screening entre la semana 11 y la 13) de sangre para medir los nivele de AFP alfafetroproteína y se mide la espina bífida para comprobar el porcentaje de posibilidades de una irregularidad o alteración cromosómica en el bebé. Si elporcentaje es alto se ecomienda hacer una amniocentesis.

Amniocentesis:
En la amniocentesis se realiza una extración del líquido amniótico entre las semana 16 y 18 de gestación, pero ésto conlleva un riesgo de aborto de entre un 0,5 y un 1% de los casos. Con est6a prueba se detecta si hay cromosomas alterados como los delSíndrome de Down, además de otras enfermedades metabólicas. Otro punto negativo es que los resultados pueden llegar a tardar hasta 3 semanas. Si urge tener datos de este tipo se puede realizar otra prueba que es la de las vellosidades coriónicas, que mediante una punción en el abdómen o a través de cuello uterino. Los resultados se obtienen en unas 24-48 horas, pero el riesgo de aborto es mucho mayor, con lo que habría siempre que evaluar los pros y los contras de la situación antes de realizar este tipo de pruebas tan invasivas.

La ecografía selectiva:
Es un momento muy emocionante, en esta ecografía que se realiza hacia la semana 20 de gestación se va a examinar el crecimiento de tu bebé con detenimiento, la formación de su corazón, se mide el diámetro de la cabeza para intentar concretar edad gestaciona, se buscan también posibles anomalías fetales como el labio leporino, etc.. También se mide la cantida de líquido amniótico, la situación de la placenta y la buena salud y formación de su bebé. Con suerte, si la posición del feto lo permite se podrá saber más o menos con seguridad si se trata de un niño o una niña.

Otro test a realizar durante este segundo trimestre de embarazo es el test de O’Sullivan, consiste en una extracción de sangre para comprobar los niveles de glucosa en sangre.

Recomendaciones de cuidados:

  • Hacer curso de preparación al parto.
  • Realizar un poco de ejercicio moderado, aquagym, natación, caminar…
  • Controlar el aumento de apetito para no subir mucho de peso.
  • Contra el estreñimiento beber mucha agua y consumir alimentos ricos en fibra.
  • Contra la aparición de la estrías, usar cremas y aceites hidratantes en barriga, algas y pecho a diario si es posible.
  • Utilizar sujetadores especiales para embarazadas para evitar las molestias de tener los pechos tan sensibles.
  • Protegerse de sol para evitar posibles manchas en la piel, usar cremas protectoras y no exponerse durante largos periodos de tiempo.

El bebé empieza a reconocer sonidos del exterior y a reconocer voces, la primera voz en reconocer es la de su madre. Ponte a escuchar música tranquila, a los bebés le molestan los sonidos altos y estridentes.

En este periodo de calma se puede perder el suño con las pataditas del beé a media noche y con el miedo a la cercanía del parto.

Cuidados preventivos durante el embarazo

Los cuidados básicos durante el embarazo son los siguientes:

  • No coger mucho peso.
  • No hacer grandes esfuerzos.
  • No practicar deportes de riesgo.
  • No realizar viajes muy largos.
  • No fumar.
  • No beber alcohol.
  • No tomar drogas.
  • No tomar café ni bebidas que contengan cafeína.
  • No tomar medicinas que no te haya prescrito tu ginecólogo, no te automediques.
  • No someterse a Rayos X.
  • No comas grasas en exceso, ni azúcares ni comidas hipercalóricas o las denominadas calorías vacías, nútrete bien y mantén una dieta saludable.
  • Si no has pasado la toxoplasmosis evita tomar alimentos que no estén bien cocinados, lava bien la verdura, cocina bien la carne y el pescado ;y no pruebes quesos azules blandos o mohosos que contengan bacteria y sobre todo no te acerques a los gatos.
  • Ten cuidado con los animales y las posibles alergias.
  • En tu trabajo no te subas a escaleras altas, no cojas peso en exceso para evitar cualquier tipo de caída e intenta descansar y poner los pies en alto lo más que puedas.
  • Si tu trabajo entraña un gran esfuerzo físico y no te sientes con fuerza para ello, pide la baja laboral y cuando llegues al sexto o séptimo mes de embarazo pide la baja maternal, piensa en tí y en tu hijo ante todo. El gobierno da ayudas a la madre trabajadora, infórmate.
  • No comas huevos crudos o poco cocinados, ni ningún alimento que los contenga. Evita la salmonelosis.
  • Tampoco comas quesos Brie, Camembert o Stilton, así como productos sin pasteurizar.

Primer Trimestre del Embarazo

Te haz hecho el test de embarazo y las dos líneas han salido rosa, estás embarazada. Guau, qué cantidad de emociones y ansiedad te embargan en tan pocos minutos. Es increíble cómo la idea de ser madre nos trastorna tanto, te asaltan miles de dudas, qué hacer ahora, cómo empezar a cuidarme para que todo salga bien. Bueno, vamos a intentar ayudarte, guiarte a través de este primer trimestre de embarazo.

Si ya te ha dado el test positivo debes estar de un mínimo de dos semanas de embarazo, con lo que tu cuerpo debe haber empezado a experimentar algunos cambios.Lo primero que debes hacer es empezar a tomar ácido fólico y coger cita con tu ginecólogo/a para comprobar empezar el cuidado prenatal.

Si haz estado intentando quedarte embarazada es muy probable que ya estés tomando ácido fólico en comprimidos, hay que continuar tomándolo durante todo el embarazo puesto que es vital en el desarrollo neurológico de tu bebé. 

El primer trimestre de embarazo dura hasta la semana 13 de gestación, empezando a contar desde el primer día de tu última regla.

Lo normal es aumentar entre 1 y 3 kilos de peso durante el primer trimestre de embarazo.

Si es tu primer embarazo apenas notarás cambios físicos, sólo el vientre un poquito abultado y tu cintura que se ensancha; pero si ya tienes hijos se te notará mucho antes ya que los músculos ya distendidos de tu abdomen en embarazos anteriores hará espacio rápidamente a tu creciente útero.

Muchas mujeres sospechan que están embarazadas por tener una extrema sensibilidad en los pechos, algunas experimentan náuseas muy pronto, repulsión hacia algunos alimentos, un aumento especial del sentido del olfato, fatiga, cansancio y somnolencia. También es normal sentir molestias en la zona baja del abdómen, tensión y dolores similares a los de la bajada de la regla.

Aunque no se puedan apreciar muchos cambios, la revolución hormonal es inmensa, el cuerpo de la mujer se prepara para muchos cambios. Ésta revolución hormonal no afecta a todas las mujeres de la misma manera, mientras algunas pasan el embarazo sin apenas enterarse de los cambios en su cuerpo, otras pasan la mayoría del día entre desagradables mareos, náuseas, vómitos y un gran cansancio.

Empezar a controlar en embarazo desde el primer momento es muy importante para su buen desarrollo. Si sufres alguna enfermedad por la que tengas que tomar medicación es importante que le comentes a tu médico que estás embarazada lo antes posible, muchos medicamentos podrían acarrear malformaciones en el feto o posibles abortos.

Si eres asmática, por ejemplo, ten en cuenta que los tratamientos continuados no son recomendables, sólo Pulmicort en aerosol es inocuo puesto que va directamente a los pulmones como un antiinflamatorio y no pasa a la sangre, pero será tu médico el que deberá valorar los pros y contras de tu medicación. En general, las medicaciones que pasan a la sangre no son recomendadas durante el embarazo, aunque la mayoría no se sabe con ciencia cierta si son perjudiciales o no, se ha hace de forma cautelar, aunque siempre debe valorarse la salud de la madre por encima de todo.

Otro  dato importante a tener en cuenta son los posibles contagios de enfermedades que son peligrosas durante el embarazo. Mediante test y analíticas se podrá comprobar si estás inmunizada contra la rubeola, toxoplasmosis (enfermedad que se contrae de los gatos y en los alimentos poco cocinados, si la contraes durante el embarazo puede pasar la barrera placentaria y contagiar a tu bebé), VIH que es el virus del SIDA que por protocolo se hace para detectar el posible contagio de la madre a su futuro hijo.

La primera ecografía suele ser vaginal y te la harán en tu primera visita al ginecólogo/tocólogo. Aquí podrás ver que todo marcha bien, si hay uno o más de un embrión, y después de la semana 7 se puede escuchar el latido cardiaco. El tocólogo lo medirá para determinar la semana exacta de gestación y la famosa "FPP" fecha posible de parto.

Hoy en día se recomienda a las madres de más de 35 años que realizen una prueba llamada screeening durante el primer trimestre de embarazo, para poder descartar anomalías en el embrión. Esta prueba Screening es un poquito costoso y en España no lo cubre aún la seguridad social.
El Screening se trata de medir la traslucencia nucal (un pliegue en el cuello de tu bebé) del embrión entre la semana 11 y la 13 de gestación. Una vez hecha la medición mediante ecografía vaginal hay que realizar una extracción sanguínea en un plazo máximo de 5 días en el que se miden los resultados de la hormona bHCG y de una proteína específica PAPP-A del embarazo. Los resultados dan una tasa de riesgo de anomalía muy fiable, con lo que evitamos riesgos de amniocentesis innecesarias.

Tenemos que decir también que el mayor riesgo de aborto se encuentra en el primer trimestre. Algunos estadistas afirman que un 25% de los embarazos no superan el primer trimestre, mientras que otros más optimistas dicen que la estadística está entre un 10 y un 15%. Del aborto hablaremos más ampliamente en otro apartado dedicado exclusivamente a este término.

Los síntomas de una amenaza de aborto suelen ser las hemorragias vaginales, como la regla, dolores abdominales fuertes o simplemente la desaparición de los síntomas del embarazo (las náuseas, vómitos, mareos, etc..). Lo mejor ante cualquier temor es hacer una ecografía y comprobar cómo va todo. Si a pesar de la amenaza de aborto el embrión sigue vivo y con ritmo cardiaco, hay unas probabilidades del 50% que tu embarazo pueda llegar a buen fin. En estos casos se recomienda reposo absoluto, cuidarse mucho y no matener relaciones sexuales con tu pareja.
Si por el contrario el embrión no presenta señales vitales, se habrá producido un aborto espontáneo y habrá que realizar un vaciado del contenido del útero. Algunas veces el cuerpo de la mujer lo expulsa solo, sino el ginecólogo te practicará un legrado. Si quieres tener hijos no te deprimas y sigue adelante,  recupérate y vuelve a intentarlo otra vez y verás que rápidamente te volverás a quedar embarazada y todo irá bien la próxima vez.

Hablemos ahora de tu alimentación durante el primer trimestre de embarazo. Se suele engordar muy poco porque en sí las necesidades nutritivas no cambian excesivamente, se recomienda una ingesta de 2200 calorías por día. Como mucha fruta fresca bien lavada, una dieta equilibrada donde no falten las verduras de hoja verde que son muy ricas en folatos (ácido fólico), no abuses del atún porque contiene grandes cantidades de mercurio, no tomes café ni bebidas excitantes a base de cafeína. Es posible que las náuseas no te dejen probar bocado en ocasiones, no te preocupes demasiado, hidrátate, toma agua con una rodajita de limón para apaliar las náuseas y come poca cantidad con frecuencia, en unas semanas más las náuseas pasarán y te encontrarás mejor.

Seguramente te venza el sueño en las horas de la siesta, si puedes duerme y descansa lo más posible, es normal que las hormonas te hagan sentir que no puedes abrir los párpados, pasará en cuando llegue el segundo trimestre.

Si te planteas si puedes mantener relaciones sexuales durante el embarazo la respuesta es sí, a no ser que tu ginecólogo te lo desaconseje por amenaza de aborto u otras complicaciones que se te hayan presentado.

Ante todo debes saber que tienes que tener confianza con tu matrona , tu ginecólogo/tocólogo o tu médico para que les plantees tus dudas en cualquier momento, tu situación personal y cualquier consulta que quieras hacerles, elige bien a tu ginecólogo. Es importante que te sientas cómoda a la hora de expresar tus dudas y tus emociones.

Una vez hayas pasado la semana 13 y entres en el segundo trimestre del embarazo empezarás a disfrutar de estar embarazada, te encontrarás mucho mejor, con más energía y además pronto podrás empezar a lucir tu tripita.

La placenta previa

Se considera placenta previa cuando la implantación de la placenta se realiza en la parte baja de la matriz. Hay varias formas de placenta previa:

La placenta previa total: Cuando tapa el orificio de salida.

Placenta previa parcial: Cuando no se ha cubierto el orificio de salida por completo.

Placenta previa marginal: Que es el caso en el que la placenta llega a contactar mínimamente con el orificio de salida.

 

No se conoce las causas reales de la placenta previa, pero según estudios realizados se dan con más frecuencia en mujeres multíparas (aquellas que han tenido más de un embarazo), en mujeres con antecedentes de varios abortos y en aquellas en las que se le haya practicado alguna operación en la parte inferior del útero o tengan cicatrices por cualquier otro motivo en esta zona.

La placenta previa suele provocar un sangrado o hemorragia sin dolor en el tercer trimestre de embarazo, lo que es la causa más común de hemorragia en tercer trimestre de embarazo. La sangre que se pierde es de la madre con lo que no suele afectar al feto. Estas pérdidas de sangre deben ser consultadas con su médico. Si las pérdidas de sangre son considerables, entonces la debilidad de la madre podrían afectar al bienestar del feto.

En la mayoría de los casos la placenta previa se presenta durante el primer trimestre de embarazo y se suele corregir a medida que pasa el tiempo y el útero va creciendo. Según aumenta el tamaño del útero, la placenta se va desplazando más arriba despejando la salida así desapareciendo el problema.

Si aún en el tercer trimestre de embarazo la placenta sigue tapando el orificio de salida es cuando se considera una "placenta previa" y habrá que poner medidas cara al parto. Teniendo en cuenta que el orificio de salida está obstruido no queda más remedio que recurrir a la cesárea programada.

Diabetes Gestacional

Definición de la diabetes gestacional:

Elevados niveles de glucosa en sangre durante el embarazo es lo que se conoce como diabetes gestacional, o diabetes mellitus gestacional (DMG). Éstos niveles altos de glucosa se producen normalmente durante el segundo o tercer trimestre de embarazo. El organismo de la madre durante el embarazo necesita mayor cantidad de glucosa para hacer frente a la gran demanda del feto en contínuo crecimiento. Cuando el cuerpo de la embarazada no reacciona con la cantidad de insulina suficiente para controlar éstas cantidades de glucosa, ésta podría encontrarse en sangre en cantidades mayores a las necesarias, ésto es lo que denominamos diabetes gestacional. Por lo general se controla con una dieta baja en hidratos de carbono y no azúcares simples y algo de ejercicio moderado de acuerdo al estado de salud de la embarazada. Si se controla bien la dieta y se realiza ejercicio moderado los  niveles de azúcar deberían volver a la normalidad, y la mujer no tiene por qué desarrollar la enfermedad después del parto, si bien es muy recomendable que continúe con un patrón de dieta saludable baja en calorías y ejercicio regular.

Síntomas de la diabetes gestacional:

Los síntomas más comunes de la diabetes gestacional son los siguientes: Cabe destacar la sed, una insaciable sed y sequedad en la boca producida por el exceso de glucosa en la sangre. El cansancio y la fatiga se asocian también al exceso de azúcar en el organismo de la embarazada y las náuseas y los vómitos. Cuando tu organismo no está regulando bien la azúcar y los hidratos de carbono simples puede que reaccione ante ciertas comidas de forma inesperada, como produciendo el vómito y las náuseas después de una gran ingesta de éstos alimentos. También hay que mencionar que si en el segundo trimestre de embarazo cuando ya los niveles hormonales no son tan alterables a nuestro estado anímico y físico y seguimos sintiendo todos éstos síntomas cabe la posibilidad que tengas unos niveles de glucosa en sangre altos, ésto no significa necesariamente que se trate de diabetes gestacional.  En cualquier caso, si tienes cualquier duda lo más recomendable es acudir al médico y comentar sus dudas. Durante el embarazo se realizarán diversas pruebas para comprobar los niveles de glucosa en sangre y ahí se detectará si existe o no el problema. Ante la duda siempre es aconsejable seguir una dieta lo más saludable posible, comiendo en menos cantidades y más frecuentemente, tomando mucha agua, mucha verdura, fruta, pollo, pescado y dando largos y relajantes paseos.

Detectar la diabetes gestacional – test de la curva de la glucosa:

En cada trimestre del embarazo se realiza una serie de analíticas según protocolo en las que se van a pedir los resultados entre otros del VIH, de la toxoplasmosis, la glucosa en sangre, recuento de leucocitos, comprobación de la orina en búsqueda de posibles infecciones, etc.. Aquí se puede detectar un incremento de la glucosa en sangre, si el resultado es alto se hará un test de O’Sullivan o la llamada de la curva de la glucosa. En uno de los casos del test de O’Sullivan se hará una recarga de glucosa de 50ml. en ayunas para ver la reacción del organismo de la embarazada. Si se sospecha que pueda haber una diabetes gestacional, se sobrecargará al organismo con 100 ml. en ayunas y comprobarán la reacción el las 3 horas siguientes. En estos casos deberá presentarse en su Centro de Salud en ayunas y se le hará la primera extracción de sangre, se comprueba entonces los niveles de glucosa, inmediatamente después deberá ingerir un líquido dulzón de 50 ml. y tendrá que sentarse a esperar una hora hasta la siguiente extracción sanguínea, aquí se comprueba la reacción de su organismo a 50 ml de glucosa en ayunas. Si se sospecha de una posible diabetes gestacional, lo más probable es que se le haga la prueba con 100 ml. de glucosa. Después de la extracción en ayunas tendrá que ingerir el líquido dulzón de 100ml. de glucosa, una hora más tarde se le realizará la primera extracción. Deberá estar sentada y no hacer ningún esfuerzo físico. Otra hora después se volverá a realizar una extracción para seguir comprobando la evolución; y por último a la tercera hora se realiza la última extracción de sangre y aquí concluye éste test. Los resultados sueles estar disponibles con gran rapidez y si tu organismo ha reaccionado bien a la sobrecarga de loa glucosa es que no tienes diabetes gestacional, pero si en tus anteriores exámenes la glucosa ha sido alta deberás seguir cuidándote la dieta para no darle la posibilidad a la diabetes de desarrollarse en el futuro.

Si los resultados concluyen una diabetes gestacional habrá que controlar mucho más de cerca el embarazo, llevar una dieta mucho más severa, sin azúcares refinados ni hidratos de carbono simples. En los casos más extremos se recurrirá a inyectar insulina. No se puede medicar a una embarazada con píldoras antidiabéticos ya que son muy perjudiciales para el feto. Con lo que hay que controlarlo con dieta lo más posible y si aún así no se consigue habría que pasar a los pinchazos de insulina.

¿Cómo afecta al bebé la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional afecta al bebé en su tamaño. En principio no entraña un gran riesgo para el bebé, aunque al tener esa cantidad de azúcar en sangre el bebé será sobrealimentado. Suelen crecer y engordar en exceso y ésto puede resultar perjudicial para su pequeño corazón. A su vez, si el bebé es muy grande, el parto vaginal se hará mucho más complejo, con lo que una cesárea planificada será la más probable de las soluciones a la hora de nacer. Debemos tener en cuenta que el recién nacido de una madre diabética podría estar predispuesto a sufrir durante las primeras veinticuatro horas de vida y que además podría perder una cantidad considerable de peso durante la primera semana. Tras este periodo de tiempo aproximado, el crecimiento del bebé debe ser igual a cualquier otro sin mayor complicación.

 

En cuanto a la madre, hay estudios que apuntan que el sobrepeso antes del embarazo puede ser una causa de diabetes gestacional, es decir que las madres que tenían sobrepeso antes de quedar en estado tienen un riesgo mayor a desarrollar una diabetes gestacional. Es importante tomar conciencia de la seriedad de esta complicación en el embarazo, ya que si no se cuida con una buena dieta baja en hidratos de carbono y nada de azúcares simples, la diabetes podría continuar después del embartazo y convertirse usted en una enferma de diabetes tipo 2.

« Previous Page